lunes, 12 de diciembre de 2011

Cristal que se limpia sólo

El Instituto Max Planck está cerca de desarrollar un nuevo material transparente basado en polímeros, capaz de repeler las manchas de grasa y agua presentes en las manos al tocar pantallas táctiles de ordenadores o teléfonos móviles, lentes de cámaras fotográficas, anteojos, parabrisas y otros cristales, e incluso podría ser utilizado en equipamiento médico para prevenir posibles contagios o infecciones (al impedir, por ejemplo, que la sangre se adhiera), o en los vidrios de rascacielos.

El componente principal del recubrimiento es el mismo que el del cristal: el silicio.

Los investigadores, dirigidos por Doris Vollmer, crearon un compuesto con silicio y flúor que repele el aceite (es decir, la grasa) y el agua de la superficie en la que se aplica (hace que reboten), como la de una sartén antiadherente en la que el líquido rueda por la superficie en forma de pequeñas esferas que se distribuyen de manera desordenada por su superficie.

Las esferas, de unos 60 nanómetros, hacen que los líquidos se desplacen por la superficie y no queden adheridos. Visto al microscopio, el recubrimiento parece una esponja al mostrar una superficie rugosa con relieves redondeados.

Aún el material debe salvar algunos aspectos, como es su desgaste por el uso, pues pierde sus propiedades cuando alcanza un espesor menor o igual a una micra.

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